La mamografía utiliza rayos X de baja dosis para la exploración de la mama en búsqueda de carcinomas. Según los últimos datos recogidos por el Sistema Europeo de Información del Cáncer (ECIS), este tipo de tumor es el más frecuente entre las mujeres en nuestro país por delante del cáncer colorrectal, de útero, de pulmón y de ovario. En España, aproximadamente el 30% de los cánceres diagnosticados en mujeres se originan en la mama. La probabilidad estimada de desarrollar cáncer de mama siendo mujer es de 1 de cada 8. Este tipo de tumor suele aparecer entre los 35 y los 80 años, aunque la franja de los 45-65 es la de mayor incidencia.
Existen dos tipos de estudios de mama: El cribado de cáncer de mama se utiliza para detectar la enfermedad en su etapa inicial, que es cuando se puede tratar de forma más eficaz. Mediante la mamografía se puede detectar diferencias muy pequeñas en la densidad del tejido mamario, lo que permite descubrir el cáncer mucho antes de que pueda ser percibido por la paciente o el médico.
El estudio diagnóstico cuando aparece algún síntoma ya sea bulto, secreción por el pezón, cambios en la piel, etc. Para estas pacientes se realiza un estudio mamográfico si son mayores de 30 años y ecográfico en las menores.