Dificultades de aprendizaje más comunes en la infancia: Cómo detectarlas y actuar a tiempo
Las dificultades de aprendizaje más comunes en la infancia son trastornos del neurodesarrollo que afectan la forma en que el alumnado adquiere, procesa o utiliza información. Estas dificultades no están relacionadas con la inteligencia general, sino con diferencias en el funcionamiento del cerebro. A continuación os presentamos las más comunes:
Dislexia: Es la dificultad para leer con precisión, fluidez y comprensión. Sus síntomas más comunes son la confusión con letras que suenan o se ven parecidas (b/d, p/q), lectura lenta y con errores, dificultad para entender lo que se lee y problemas para deletrear y escribir palabras.
Discalculia: Es la dificultad para entender conceptos matemáticos y realizar operaciones básicas. Sus síntomas más comunes son los problemas para contar, reconocer números o entender el valor numérico, dificultad para memorizar tablas de multiplicar, confusión con los signos matemáticos y problemas para estimar cantidades o resolver problemas matemáticos simples.
Disgrafía: Es la dificultad en la expresión escrita, tanto en la forma como en el contenido. Los síntomas comunes son la letra ilegible o desorganizada, dolor o fatiga al escribir, problemas para organizar ideas por escrito y errores gramaticales frecuentes, incluso al copiar textos.
Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH): Es la dificultad para mantener la atención, controlar impulsos y/o regular la actividad motora. Los síntomas comunes son la dificultad para concentrarse o seguir instrucciones, el olvido frecuente de cosas o tareas, la impulsividad e interrupciones constantes y la hiperactividad (en algunos casos).
Trastorno del lenguaje (TEL o TDL): Es la dificultad para comprender o usar el lenguaje hablado. Los síntomas más comunes son el retraso en el inicio del habla, el uso limitado de vocabulario, la dificultad para formar frases o seguir instrucciones y problemas para entender lo que otros dicen.
Otros factores relaciones son los Trastornos emocionales o de ansiedad y los ambientes de aprendizajes poco estimulantes que pueden afectar el rendimiento académico y también pueden influir en el desarrollo.
Detectar todas estas dificultades a tiempo es fundamental para aplicar intervenciones efectivas y personalizadas, mejorar el rendimiento académico y evitar problemas emocionales o de autoestima.
Detectar las dificultades de aprendizaje en la infancia de forma temprana es fundamental para intervenir a tiempo y ayudar al alumnado a desarrollar su máximo potencial. A continuación, os explicamos cómo detectar las dificultades más comunes, qué señales observar y quiénes pueden participar en el proceso de identificación:
¿Cómo detectar las dificultades de aprendizaje más comunes en la infancia?
Observación en el entorno escolar y familiar: Familia y maestros/as suelen ser los primeros en notar señales de alerta. Algunas conductas a observar son:
- Rendimiento académico bajo o muy desigual
- Frustración frecuente al hacer tareas escolares
- Evita leer, escribir o hacer cálculos
- Bajo nivel de concentración o memoria
- Desorganización constante en el trabajo escolar
- Dificultad para seguir instrucciones o terminar tareas
Señales específicas según la dificultad: Aquí algunos signos tempranos comunes según el tipo de dificultad
- Dislexia:
→ Confunde letras o las invierte al leer (b/d, p/q)
→ Lee muy lento y con poca comprensión
→ Evita leer en voz alta
- Discalculia (matemáticas)
→Tiene problemas para entender conceptos básicos como mayor/menor
→No reconoce patrones numéricos o secuencias
→Le cuesta memorizar operaciones o tiempos (como decir la hora)
- Disgrafía (escritura)
→Escritura desordenada o ilegible
→Se cansa fácilmente al escribir
→Falla en la organización de ideas en el papel
- TDAH (atención/impulsividad)
→Le cuesta concentrarse, incluso en actividades que le gustan
→Se distrae fácilmente o parece no escuchar
→Interrumpe, habla sin esperar su turno, es inquieto
- Trastorno del Lenguaje (TEL)
→Tiene un vocabulario limitado para su edad
→Habla poco o de forma ininteligible
→ No entiende preguntas o instrucciones simples
Evaluación profesional: Si se observan estas señales, es clave consultar con profesionales.
- Docentes especializados (como psicopedagogos o orientadores escolares) pueden hacer una evaluación inicial.
- Psicólogos infantiles o pedagogos realizan evaluaciones más profundas (cognitivas, emocionales, del lenguaje, etc.).
- Logopedas: si hay problemas en el habla o comprensión verbal.
- Pediatras o neurólogos infantiles: para descartar causas médicas o neurológicas.
¿Qué hacer si se detecta una dificultad?
- Informar al colegio para que se puedan aplicar adaptaciones o apoyos.
- Buscar apoyo especializado como reeducaciones psicopedagógicas o del lenguaje.

