Controla tu tensión arterial y proteja su salud
La hipertensión arterial (HTA) es una de las enfermedades más comunes de los tiempos modernos, y afecta a 1 de cada 4 adultos en Grecia. A partir de los 65 años, el riesgo aumenta significativamente, mientras que en los niños es poco frecuente. Aunque la hipertensión suele ser asintomática, puede provocar complicaciones graves como accidentes cerebrovasculares, infartos de miocardio e insuficiencia cardíaca.
¿Cuáles son las causas de la hipertensión?
La forma más común de hipertensión es la hipertensión «idiopática» o primaria, que se asocia a factores hereditarios y ambientales, como:
Obesidad
Aumento del consumo de sal
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Falta de actividad física
Consumo elevado de alcohol
Para quienes tienen padres con hipertensión, el riesgo de desarrollarla aumenta significativamente. Al mismo tiempo, en un pequeño porcentaje (5%), la hipertensión puede deberse a enfermedades subyacentes (hipertensión secundaria).
¿Por qué es fundamental controlar la presión?
La hipertensión no presenta síntomas evidentes, por lo que se la denomina «asesino silencioso». Sin embargo, por cada 20 mmHg de aumento de la presión sistólica o 10 mmHg de aumento de la presión diastólica, se duplica el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.
Cómo medir correctamente la tensión arterial
La medición regular de la tensión arterial es la clave para un diagnóstico precoz y una regulación adecuada. Para obtener resultados precisos
Utilice un tensiómetro de brazo
Mantenga la calma y evite tomar café o fumar 30 minutos antes de la medición.
Siéntese con la espalda recta y relaje el brazo a la altura del corazón
Realice dos mediciones consecutivas con un intervalo de 1-2 minutos y haga la media
¿Cuándo debe preocuparse?
Se considera que una persona es hipertensa cuando la presión sistólica se mantiene constantemente por encima de 140 mmHg y/o la diastólica por encima de 90 mmHg tras mediciones repetidas.
La importancia de una gestión adecuada
Los cambios en el estilo de vida, una dieta baja en sal, el ejercicio regular y una medicación adecuada pueden ayudar a controlar la tensión arterial y reducir el riesgo de complicaciones. Si ya está siguiendo un tratamiento, no lo modifique arbitrariamente en función de las mediciones individuales.
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