Qué es la dermatitis atópica y cómo tratarla


08/04/2025

La dermatitis atópica, también conocida como eccema atópico, es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que provoca enrojecimiento, picazón y sequedad. Aunque es más común en niños, también puede afectar a adultos, presentándose frecuentemente en áreas como las manos y el pecho.​

Qué es la dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una afección cutánea que se manifiesta con brotes periódicos de inflamación, causando picazón intensa y lesiones en la piel. En adultos, la piel atópica puede aparecer en diversas áreas del cuerpo, siendo las manos y el pecho zonas comúnmente afectadas. Esta condición no es contagiosa y suele estar relacionada con otras enfermedades atópicas como el asma o la rinitis alérgica.​

Síntomas

Los síntomas de la dermatitis atópica varían según la persona y pueden incluir:​

  • Picazón intensa: Es el síntoma más común y puede ser severa, llevando al rascado constante.​

  • Piel seca y escamosa: La piel tiende a estar muy seca, lo que puede provocar descamación.​

  • Enrojecimiento e inflamación: Áreas de la piel se tornan rojas e inflamadas durante los brotes.​

  • Lesiones: Pueden aparecer ampollas que supuran o forman costras, especialmente si se rasca la piel.​

  • Engrosamiento de la piel: Con el tiempo, la piel puede volverse más gruesa y coriácea debido al rascado repetido.​

En adultos, las áreas comúnmente afectadas incluyen:​

  • Manos: La dermatitis atópica en las manos es frecuente debido a la exposición constante a irritantes y al lavado frecuente.​

  • Pecho: Las lesiones en el pecho pueden ser particularmente molestas debido al roce con la ropa.​

Causas

La causa exacta de la dermatitis atópica no se comprende completamente, pero se cree que es el resultado de una combinación de factores:​

  • Genéticos: Una predisposición familiar a enfermedades atópicas aumenta el riesgo de desarrollar dermatitis atópica.​

  • Inmunológicos: Un sistema inmunológico hiperactivo puede reaccionar de manera exagerada a irritantes o alérgenos, causando inflamación en la piel.​

  • Ambientales: Factores como el clima frío, la baja humedad y la exposición a irritantes (jabones, detergentes, productos químicos) pueden desencadenar o empeorar los síntomas.​

  • Alteraciones en la barrera cutánea: Una función de barrera defectuosa en la piel permite la pérdida de humedad y la entrada de alérgenos y bacterias, contribuyendo a la inflamación.​

Diagnóstico

El diagnóstico de la dermatitis atópica se basa principalmente en:​

  • Historia clínica: El médico recopilará información sobre los síntomas, su duración, factores desencadenantes y antecedentes familiares de enfermedades atópicas.​

  • Examen físico: Se evaluará la apariencia y distribución de las lesiones en la piel.​

  • Pruebas complementarias: En algunos casos, se pueden realizar pruebas de alergia para identificar posibles desencadenantes o biopsias de piel para descartar otras enfermedades.​

Tratamiento

El manejo de la dermatitis atópica tiene como objetivo controlar los síntomas y prevenir nuevos brotes. Las opciones de tratamiento incluyen:​

  • Hidratación: Aplicar emolientes y cremas hidratantes varias veces al día ayuda a restaurar la barrera cutánea y prevenir la sequedad.​

  • Corticosteroides tópicos: Se utilizan para reducir la inflamación y aliviar el picor durante los brotes.​

  • Inmunomoduladores tópicos: Medicamentos como los inhibidores de la calcineurina pueden ser prescritos para controlar la inflamación en áreas sensibles.​

  • Antihistamínicos: Pueden ayudar a reducir el picor, especialmente si interfiere con el sueño.​

  • Fototerapia: La exposición controlada a la luz ultravioleta puede ser beneficiosa en casos moderados a severos.​

  • Terapias sistémicas: En casos graves, se pueden considerar tratamientos orales o inyectables, como inmunosupresores o agentes biológicos.​

Es fundamental identificar y evitar los factores desencadenantes específicos de cada individuo, como ciertos alimentos, alérgenos o productos irritantes.​

Cuándo ir al médico

Se recomienda consultar a un especialista en dermatología o alergología si:​

  • Los síntomas interfieren significativamente con las actividades diarias o el sueño.​

  • Las lesiones en la piel presentan signos de infección, como enrojecimiento intenso, dolor, calor o supuración.​

  • Los tratamientos habituales no son efectivos o los brotes son frecuentes y severos.​

  • Aparecen nuevas áreas afectadas, como la dermatitis atópica en las manos o el pecho, que no habían sido previamente problemáticas.​

Un diagnóstico y tratamiento adecuados son esenciales para controlar la dermatitis atópica y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

Revisado por el Dr. Santiago Guillén

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