Medidas más importantes para prevenir las enfermedades cardiovasculares
Evaluación del riesgo
Para prevenir episodios cardiovasculares (como un infarto de miocardio o un ictus), hay que empezar por evaluar los riesgos. Esto incluye tanto a las personas sanas como a las que padecen enfermedades cardiovasculares preexistentes u otras afecciones que aumentan el riesgo, como la diabetes.
Evaluación del riesgo
El riesgo de enfermedad cardiovascular se calcula teniendo en cuenta factores como la edad, la tensión arterial, el colesterol y el tabaquismo. El riesgo es muy alto para las personas con una enfermedad cardiaca ya conocida.
Decisión sobre el tratamiento
Tras hablar con su médico, se decidirán las medidas de tratamiento y prevención, adaptadas a sus necesidades individuales.
Recomendaciones básicas para todos
Independientemente del riesgo, todo el mundo debería
Seguir un estilo de vida saludable con una dieta adecuada, actividad física y mantener el peso adecuado.
Actividad física
Intente realizar al menos 150-300 minutos de actividad física moderada o 75-150 minutos de actividad física intensa a la semana. ¡Cualquier actividad es mejor que ninguna!
Alimentación sana
Para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares:
Adopte la dieta mediterránea
Sustituya las grasas saturadas por otras saludables, como el aceite de oliva y los aguacates.
Reducir el consumo de sal y azúcar, y comer más frutas, verduras y cereales integrales.
Medicamentos para los factores de riesgo cardiovascular
Para las personas con alto riesgo, puede ser necesaria medicación para controlar la tensión arterial, el colesterol o el azúcar. La decisión sobre el tratamiento farmacológico se toma en consulta con el médico.
Objetivos del tratamiento
Los objetivos para la tensión arterial y el colesterol dependen del riesgo. Cuanto mayor sea el riesgo, más estrictos serán el tratamiento y los objetivos.
Enfoque gradual del tratamiento
El tratamiento es gradual: se empieza con dieta y medicación para reducir la tensión arterial y el colesterol, y se avanza según la respuesta y el riesgo.
Uso de estatinas
Las estatinas son la primera línea de tratamiento para reducir el colesterol LDL. Si no se consigue el objetivo, puede ser necesaria una combinación de fármacos.
Tratamiento antihipertensivo
Para la presión arterial sistólica, el objetivo es de 120-130 mmHg para los menores de 70 años y <140 mmHg para los mayores de 70 años (hasta 130 mmHg si se tolera). Para la presión diastólica, el objetivo es siempre inferior a 80 mmHg.
Control de la diabetes
Para los diabéticos, el objetivo es una hemoglobina glucosilada (HbA1c) inferior al 7,0%. La metformina es el primer fármaco para las personas sin enfermedad cardiovascular, mientras que los fármacos más nuevos se recomiendan para las personas con enfermedad cardiovascular.
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